La canción de autor sigue contando con voces capaces de llenar escenarios y mantener vivo un repertorio que forma parte de la memoria musical de varias generaciones. Una de ellas es Víctor Manuel, que a sus 78 años continúa en activo con su gira más íntima, ‘Solo a solas conmigo’. Su último disco nace de la necesidad de resistirse al conformismo y a “la estupidez de dar la vida por perdida”.
El cantautor asturiano sigue al pie del cañón después de más de 60 años de carrera, y el ejercicio parece ser una de las rutinas que le ayudan a conservar la energía necesaria para seguir en activo. “Voy al gimnasio todos los días de mi vida, a no ser que esté viajando. Hago una hora de ejercicio cardiovascular y algo de pesas”, según recoge en sus memorias.
Un entrenamiento diario que combina movimiento aeróbico y trabajo de fuerza, dos pilares especialmente importantes con el paso de los años.


Víctor Manuel está inmerso en la gira de su último disco ‘Solo a solas’.
GTRES
En una edad en la que la pérdida de masa y fuerza muscular se acelera, mantener una rutina activa ayuda a conservar autonomía, resistencia y bienestar. La sarcopenia, asociada al envejecimiento y favorecida por el sedentarismo o una mala alimentación, puede aumentar el riesgo de caídas, fragilidad y pérdida de independencia.
Por eso incluir ejercicios de fuerza resultan especialmente relevantes. Levantar cargas, trabajar con el propio peso corporal o utilizar gomas elásticas ayuda a conservar el músculo, mientras que caminar, correr suavemente, nadar o entrenar en máquinas cardiovasculares contribuye a mantener la salud del corazón y favorecer el estado de ánimo, sobre todo si se hace al aire libre o en compañía.
Una carrera contra la resignación
Cuando se llega a los 70 muchos piensan que todo está hecho en la vida, pero hay trayectorias que demuestran justo lo contrario. Víctor Manuel sigue defendiendo la idea de no instalarse en la resignación ni aceptar que la edad marque el final de los proyectos. De ahí nace también el espíritu de ‘Solo a solas conmigo’.


LLleva 55 años junto a Ana Belén, con quien forma una de las parejas más emblemáticas de la música española.
GTRES
“Si sumo todo, he sido inmensamente feliz haciendo mi trabajo, haciendo mi profesión y sacando canciones de donde no había nada”, decía en una entrevista en RTVE sobre su etapa actual en la música.
Su último álbum, publicado a finales de 2025 y producido por David San José, confirma una vitalidad creativa. El proyecto con el que recorre España reúne canciones que hablan de amor, esperanza, desánimo, identidad y resistencia frente a aquello que empuja a dejarse llevar.


El cantautor ha demostrado con su último álbum tener intacta la creatividad para seguir en la música tras 60 años de carrera.
GTRES
La escritura es otra de sus formas de permanencia. Además de las letras que han marcado la historia de la canción española, Víctor Manuel ha trasladado parte de su memoria a los libros. En ‘Antes de que sea tarde. Memorias descosidas’, recorre sus orígenes humildes, su infancia, sus primeras inquietudes artísticas, los años de censura y exilio, su compromiso político y su matrimonio con Ana Belén (75 años).
La cocina, su gran afición
También lo hace en ‘El gusto es mío’, una obra en la que la memoria entra por la cocina. El libro propone un recorrido por la vida del artista alrededor de una mesa o frente a los fogones, con recuerdos, viajes, amigos, anécdotas familiares, productos de mercado, restaurantes y sabores que han acompañado su trayectoria.
No es solo un recetario, sino una forma de contar una vida a partir de lo que se come, se cocina y se comparte.


Con su libro ‘El gusto es mío’, repasa su memoria a través de la cocina, una de sus grandes aficiones.
GTRES
El propio Víctor Manuel ha explicado que cocinar ocupa un lugar especial en su día a día: “Cocinar es mi forma de relajarme. En mi rutina diaria, cocinar para mi familia es sagrado. Me gusta ir al mercado, elegir el producto y dedicarle el tiempo que necesita. Para mí, un buen plato de cuchara es una obra de arte”. Esa relación con los fogones contrasta con una infancia en la que no tuvo una alimentación especialmente variada.
Como recoge InStyle, en un capítulo de su libro admite: “Comencé muy tarde a saber comer. La infancia y la adolescencia, protegido por mi madre, las pasé comiendo cuatro cosas. No me gustaba el queso, tampoco las verduras, las ensaladas —no puedo con el tomate crudo hasta el día de hoy—, odiaba los pimientos, el hígado encebollado, las vísceras, los callos, la lengua, los sesos, las manos de cerdo…”.


Ana Belén es el amor de su vida y la compañera con la que ha compartido una misma vocación y una familia con dos hijos también vinculados al mundo de la interpretación.
Gtres
También arrastraba manías muy marcadas con las texturas y la grasa. Prefería la carne limpia, sin partes visibles que le resultaran desagradables, y algunos gestos cotidianos, como encontrar nata en la leche o mojar bollería en el vaso, le provocaban rechazo. Por eso, muchas veces acababa cenando platos mucho más simples, como una tortilla francesa.
La cocina, la memoria y el movimiento aparecen así como tres hilos de una misma vida que continúa en marcha. Víctor Manuel sigue cantándole al presente sin quedar atrapado en la nostalgia, aferrado a una idea de seguir haciendo, seguir creando y seguir encontrando placer en lo cotidiano.
‘ Este Articulo puede contener información publicada por terceros, algunos detalles de este articulo fueron extraídos de la siguiente fuente: www.lecturas.com ’








