Ya está casi todo listo para recibir a Bad Bunny. El artista, que no visitaba nuestro país desde 2019, llega con más de 600.000 entradas vendidas entre Barcelona y Madrid, con el cartel de localidades agotadas, convertido en el mayor fenómeno musical del mundo y en una de las estrellas más poderosas e influyentes de nuestra época.
Benito Antonio Martínez Ocasio nació en Vega Baja, al norte de Puerto Rico, donde aún hoy se escapa siempre que puede para conectar con sus raíces y con el mundo real. Es el mayor de tres hermanos, su padre era camionero y su madre, profesora de inglés. Mientras trabajaba como reponedor en un supermercado, empezó a escribir sus primeras canciones.


Hoy, el fenómeno Bad Bunny se estudia en las universidades de todo el mundo. Ha demostrado que es posible mantener su identidad y seguir siendo auténtico a pesar del éxito y utiliza su fama y posición para denunciar las injusticias. En 2019 lideró las protestas contra la corrupción política en Puerto Rico y hoy en día es uno de los mayores azotes de Trump.
Su gran conquista ha sido actuar en la Super Bowl, más de cien millones de personas en todo el mundo vieron su show, cantado íntegramente en castellano y en el que presumía de orgullo puertorriqueño y latino. Lejos del mensaje apocalíptico de Trump y sus seguidores, los fans de Bad Bunny defienden que su música rompe todas las barreras y ha unido al mundo. Gracias a su actuación de la Super Bowl el interés por aprender el español se incrementó un 178 por ciento.


Icono de moda
Su impacto no se limita a la música, ya que se ha convertido también en un icono de la moda. Expertos analizan sus looks hasta el último detalle. Sus apariciones en la Gala del Met son siempre de las más esperadas y comentadas de la noche, le han vestido Jacquemus, Prada y este año, Zara.
El idilio con la firma española empezó precisamente en su show de la Super Bowl y ahora ha cristalizado con una colección propia que verá la luz el 21 de mayo pero que ya se ha podido ver en Puerto Rico. Su estilismo es rompedor y alejado de los looks puramente masculinos, lleva faldas y se pinta las uñas. El cantante ha explicado que la primera vez que se las pintó fue con su novia, Gabriela Berlingeri, para pasar el rato.


En el videoclip ‘Yo perreo sola’ quiso enviar un mensaje contra el machismo luciendo prendas femeninas. En 2020 llevó falda en un programa de la televisión estadounidense y aprovechó para denunciar un crimen tránsfobo ocurrido en Puerto Rico. Bad Bunny también ha sido pionero a la hora de hablar sin tapujos de la salud mental.


En el momento en el que explotó su fama mundial sintió que desaparecía, se le comía el personaje y, aunque no le diagnosticaron, identifica lo que le ocurría con una depresión. No era la primera vez que pasaba por una etapa así, ya que sufrió otra a los 20 años. Reconoce que es una persona muy emocional y que no le cuesta nada llorar, y quiere derrumbar los clichés de la masculinidad tóxica: “Yo puedo llorar fácilmente. Siento mucho, puedo llorar de emoción. El amigo que se ríe de ti cuando estás llorando no es tu amigo”.
Dos amores
A Bad Bunny le gusta hablar de sus conquistas en sus temas pero en realidad han sido unas pocas las afortunadas que han ocupado su corazón de forma estable. Sus dos últimas relaciones han sido dos mujeres muy distintas, con Gabriela Berlingeri mantuvo un discreto romance entre 2017 y 2022 que ahora ha retomado. En 2023 empezó a salir con Kendall Jenner, una de las mujeres más famosas del mundo. Rompieron en 2024.


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