Cançons del Grec. 50 anys de música, ponts i mestissatge
Lugar y fecha: Teatre Grec (20/VII/2026)
Puntuación: ★★★✩✩
El ambicioso concierto colectivo y exclusivo ‘Cançons del Grec – 50 anys de música, ponts i mestissatge’, una coproducción del Grec, TRESC y el Taller de Músics, tuvo que lidiar con algunas adversidades, ajenas por completo al buen hacer y el esfuerzo de los artistas participantes: un calor sofocante, la incomodidad de unos asientos que piden a gritos una reparación y, sobre todo, la dilación de las actuaciones por unos continuos cambios de equipo que lastraron el ritmo del espectáculo.
Dicho eso, la velada estuvo llena de momentos emotivos. Empezando por una airada Maria del Mar Bonet que, tras saludar con la emblemática ‘Merhaba’, cambió el guión para clamar con rabia ‘S’aigo no’, una canción protesta de su último disco en la que arremete contra la gestión de la reciente tragedia valenciana y la violencia contra las mujeres, antes de rematar con la mística telúrica de ‘L’amor es mar desfeta’ y ‘Digues amic’. La siguiente diva fue Mayte Martín, sobria y emocionante como siempre, rescatando a Pablo Milanés y Jacques Brel, aunque el momento más aplaudido fuese su relectura de la balada abolerada ‘Lía’ que hizo célebre Ana Belén.

El segundo acto, ya con el coro y la banda del Taller de Músics, tuvo como primera protagonista a Rosa Zaragoza para recordar, en una festiva canción de boda, que en el medioevo los judíos ya hablaban catalán. Por su parte Meritxell Gener se apropió con elegancia del ‘Vaixell de Grècia’ de Llach, mostrando la conexión con el país que inventó la civilización occidental. El remate de Borja Penalba, en una adaptación bilingüe del ‘Te recuerdo Amanda’, adornado por la trompeta de Alba Careta, desdibujó el original de Víctor Jara. La aportación de Lucía Fumero, con ‘Del amor’ y ‘La muerte despierta’, enlazaría con enjundia folk y jazz elevando sus canciones gracias a precisos arreglos corales y orquestales. Luego, Estrella Morente pareció como metida con calzador -dijo sentirse una intrusa-, por mucho que su padre tuviera estrechos vínculos con Barcelona. El alegato contra la guerra de ‘Lisístrata’ contó con un excelente solo de viola de Uixi Amargos y la conexión con la lírica andalusí de ‘En un sueño viniste’ estuvo realzada por los sembrados músicos del Taller.
En el tercer acto las Tarta Relena demostraron por qué su canto a capela se ha convertido en una de las sensaciones de la nueva escena catalana. Ancestrales y modernas se elevaron primero con ‘Desigs’, vía Kavafis y Carles Riba, para alcanzar la gloria con la relectura de ‘El suicidi i el cant’, uno de los momentos álgidos de la noche, realzado por coros y percusión electrónica. El colofón colectivo sirvió para estrenar ‘De cançons com aquesta (Balcó del Mediterrani)’, compuesta por Cristina López, la directora musical y artística del espectáculo, y ribeteada por destellos de canciones populares. Fue un bonito y emotivo final para un largo viaje.
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