Pese a ser uno de los cantantes más reconocidos a nivel nacional, la vida de Dani Martín no ha sido siempre tan fácil como algunos pueden creer. En muchas ocasiones, los artistas guardan profundos dolores en su interior o un pasado tormentoso que, de alguna forma, acaba forjando su camino y su propia identidad sobre el escenario. En su caso, la vida le dio un duro golpe cuando, sin esperárselo, sufrió la muerte de su hermana Miriam a los 34 años a causa de un infarto cerebral repentino.
Este suceso marcó un antes y un después en su existencia y en la de toda su familia. Por ello, aunque han pasado ya 17 años, todavía siente, de alguna forma, el dolor en su interior. Algo de lo que ha hablado sin tapujos en su última entrevista para 100% Únicos, donde ha recordado cómo se enteró del fallecimiento y qué es lo que hizo en ese momento.

Dani Martín se ha sometido a las preguntas de los treinta reporteros con TEA del programa de Mediaset Infinity. Entre ellas, salió este tema delicado. “Me enteré porque miré el teléfono móvil y tenía 57 llamadas perdidas de mi madre”, ha señalado. En ese momento, supo que algo malo había pasado: “Antes incluso de devolver la llamada a mi madre, ya sabía que iba a recibir una contestación que no me iba a gustar”. Un presentimiento que, por desgracia, no falló.
Este fallecimiento marcó a su familia para siempre, pero los primeros meses fueron especialmente duros para ellos. La joven murió en febrero de 2009, y diez meses después llegó el peor momento para ellos: las Navidades. Una época del año especialmente difícil y que no han podido volver a recuperar hasta hace relativamente poco.
Dani Martín: “Las primeras Navidades cuesta celebrarlas”
“Las primeras Navidades cuesta celebrarlas. Pero con el paso del tiempo, si te trabajas emocionalmente, aceptando lo que ha pasado y sabiendo que no te queda otra que seguir disfrutando de la vida, porque es mucho mejor sonreír, reír y pasarlo bien que vivir instalado en la tristeza, todo va cambiando. Desde hace un par de años volvemos a celebrarlas, nos reímos y nos lo pasamos bien”, ha reconocido.
Tras esta tragedia, Dani Martín pasó a ser el pilar fundamental para su familia, concretamente para sus padres, quienes quedaron devastados por la pérdida. Aunque se encontró en su peor momento, estando totalmente hundido por el duelo, decidió adoptar el rol de ser el encargado de alegrar la vida a sus progenitores. Se convirtió en el motor que debía tirar de ellos cuando las fuerzas flaqueaban, algo que continúa haciendo año tras año.

Habiendo pasado ya 17 años, el cantante tiene claro que su hermana permanecerá en su corazón para el resto de su vida. Por lo que no ha dudado en admitir que piensa en ella todos los días y que la tiene más que presente: “Está en el olor de mis padres, en los domingos cuando hablo con ellos, en un montón de recuerdos”, ha expresado con emoción.
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