A Estíbaliz Uranga, del grupo Mocedades, no le cabe la menor duda de cómo su música se popularizó en un momento en el que el cabeza de familia tomaba todas las decisiones de la casa. Incluso, hasta lo que se escuchaba en los viajes en coche.
Estíbaliz, Amaya, Izaskun, Roberto (todos hermanos Uranga) y Sergio y Rafael Blanco, durante años cantaron al amor, al desengaño, a la ilusión y, en general, a cualquier problemática con la que su audiencia podía conectar. Y lo hacían con temas magistralmente compuestos por Juan Carlos Calderón, que no solo les dio letras y música, también les dio un nombre: Mocedades.


Estíbaliz asegura que antes, en los viajes en coche, eran los padres quienes decidían qué se escuchaba
GTRES
“Se escuchaba en los coches”
Y tú, que viajabas en el coche con tus padres, te acababas sabiendo todas y cada una de las letras de estos romances que, por edad, te quedaban lejísimos. Pero ahí estabas. Sentado o sentada en la parte de atrás del vehículo sin aire acondicionado, pero con un extra importantísimo, con radiocasete.
“Los padres decidían lo que se escuchaba en los coches, ponían el casete y se hacía lo que ellos mandaban”, dice Estíbaliz en una entrevista reciente con el periódico ‘El Mundo’. “Había otra interacción en los coches donde iban los padres, los hijos, los abuelos… Todos cantando, había otra dinámica familiar, otra forma de vivir”, rememora.
Y fue en esos viajes eternos por carreteras secundarias, en los que ni existían las autopistas, cuando muchos y muchas conocimos a este grupo que llevaba desde finales de los años sesenta haciendo música.


“Se viajaba de otro modo”, dice Estíbaliz que considera que sus música se popularizó durante los viajes por coche
GTRES
Cantantes desde la cuna
El germen de Mocedades había arrancado en la casa de los propios Uranga, donde el progenitor de todos ellos siempre se animaba a cantar a la mínima celebración. “Mi padre era el que empezaba todas las juergas cuando había reuniones. En nuestra casa siempre se cantaba y el primero que empezaba era mi padre, aunque mi madre cantaba bonito”, cuenta Estíbaliz en la misma entrevista.


Los Uranga siempre fueron una familia muy musical, talento que heredaron de sus dos padres
Gtres
Los hijos del matrimonio, como no iba a ser de otro modo, se le unían, creando polifonías de lo más armoniosas. Así que solo era cuestión de tiempo que trasladaran de la casa a la calle esos dones que sus padres les habían dejado en herencia. Empezaron en el grupo de la parroquia. Cantando durante las catequesis, después en las misas, en algún pequeño evento familiar… pero llegó un momento en el que pensaron que podían exportar su talento. Y no lo hicieron solos; se les unieron otros compañeros.
Fue así como, en 1967, a estos hermanos cantantes se les unieron Sergio y Rafael Blanco, que también resultó que eran hermanos. Voces y Guitarras empezó siendo un pequeño conjunto con mucho potencial y voces que empastaban de maravilla y acabó convertido en la banda sonora de muchas infancias durante sus viajes por carretera.


Mocedades fue un enorme éxito, que había arrancado con un grupo más humilde llamado Voces y Guitarras
Archivo Lecturas
Cuando Juan Carlos Calderón los escuchó, supo que había dado con la formación que necesitaba. Lo primero que hizo fue cambiarle el nombre. Voces y Guitarras era demasiado básico, no golpeaba al oído como lo que él tenía en mente. Una palabra que resumiera su juventud y que, por supuesto, eran un grupo. Y así surgió lo de Mocedades, que hace referencia a la mocedad, a los primeros años de la vida. Un nombre que resulta perfectamente evocador y que la banda estuvo usando hasta que ya no tenían nada de mozuelos.
“El mejor homenaje es que nos sigan escuchando”
El éxito estaba garantizado. No solo tenían unas voces estupendas y canciones redondas, también aportaban novedad. “En aquella época nadie hacía lo que nosotros hacíamos”. En España había solistas, bandas de folk, de rock, folclóricas… pero ninguna coral había dado el salto a la gloria. Y ellos lo dieron.


Cuando Mocedades empezaron, nadie más tenía una propuesta musical como la suya
Gtres
Pero, como es habitual en los grupos de gran tamaño, pronto empezaron las escisiones. Primero fueron Estíbaliz y Sergio, enamorados y con ganas de formar un dúo, después llegó el de la propia Amaya, la gran solista de la formación. Una parte de Mocedades permaneció y otra fue mutando. Cambiando hasta ser otra cosa, pero siendo lo mismo. Así llegaron hasta El Consorcio, una nueva composición artística con miembros de siempre y con recién llegados, como Iñaki, de los pequeños de la familia.


Tras Mocedades, parte del grupo se reformuló como El Consorcio
Gtres
Estíbaliz lleva en El Consorcio desde el año 1993. Lleva 60 años haciendo música y no parece dispuesta a querer parar. Le encanta cuando la gente la para y le dice lo mucho que disfruta con sus canciones, de hecho, para ella no existe mayor “homenaje”. “Para mí, el mayor homenaje que puedo obtener a lo largo de mi historia musical es que alguien esté en su casa escuchando lo que hemos hecho y se sienta feliz. Sé que lo tenemos, por la cantidad de gente que escucha en Spotify lo que hemos hecho a lo largo de todos estos años. Sin duda, el mayor homenaje es cuando la gente dice: ‘Joe, qué guay está’”.
Ella bien sabe que muchas de estas personas que se lo ponen en las nuevas plataformas de música online somos, precisamente, todos esos niños y niñas que crecimos con los casetes que nuestro padre quería escuchar en aquellos viajes en coche.
‘ Este Articulo puede contener información publicada por terceros, algunos detalles de este articulo fueron extraídos de la siguiente fuente: www.lecturas.com ’








