La gran prima de la música popular búlgara, Yordanka Hristova, comenzó su carrera en solitario con tan solo 20 años, en 1963, cuando grabó la canción “Serenata”, con música de Iván Marinov y letra de Nikolay Nikolov, y con los impresionantes arreglos del joven Milcho Leviev. Por aquel entonces, Leviev impartía clases en la primera escuela musical de esas características en Bulgaria, dedicada a cantantes pop –el “Estudio para cantantes populares–, y Hristova formaba parte de su primera promoción, que se graduó en 1964. Junto a ella se graduaron en la escuela futuras estrellas como Boris Gudzhunov y Margarita Radinska. La colaboración entre Yordanka y Milcho continuó con la grabación de dos canciones con letra de Radoy Ralin: “Un bonito error”, con música de Leviev; y “El vecino trompetista”, del reconocido compositor Petar Stupel. Estas canciones le trajeron un éxito emblemático, que llevó a la joven, melodiosa y atractiva cantante a ganar el primer premio a la canción búlgara en el concurso “Canciones para la costa búlgara”. La canción se titulaba “Los delfines”, con música de Dimitar Valchev y letra de Dimitar Kerelezov, y el año era 1966. A partir del año siguiente –1967–, el concurso ya llevaría el nombre con el que lo conocemos hoy: “El Orfeo de Oro”.
La carismática Yordanka Hristova interpretó “Los delfines” con inspiración y emotividad, con ese estilo característico que adquirió en el “Estudio para intérpretes populares” bajo la dirección del director Vili Tsankov. Años más tarde, en una entrevista para la emisora Jazz FM, Yordanka cuenta:
“En el estudio, Vili Tsankov me enseñaba dirección y arte dramático. Me dijo que cada canción es un estudio de 3 o 4 minutos, en el que hay que emocionar con la letra y ser convincente. Le creí… Por eso no me limitaba a cantar las canciones, sino que prestaba más atención a la letra. Me meto en el estado de ánimo y trato de crear una atmósfera que, desde mi punto de vista, se adapte a la letra y al tema.”
El director Vili Tsankov
FOTO homoludens.bg
Yordanka Hristova ha triunfado en más de 40 países de todo el mundo: desde Rusia y la República Checa hasta Alemania y Francia; desde España y Grecia hasta Argelia y Siria, desde Canadá hasta Nicaragua. Es conocida por ser la búlgara más popular de Cuba. Hoy la estrella recuerda placenteramente los años 60 del siglo pasado:
Yordanka Hristova hoy
FOTO BTA
“Dimitar Valchev era el director de la orquesta del Teatro Satírico y me propuso esta canción… ¡Era un músico extraordinario! Muy inteligente, muy emotivo, y cantaba las canciones de una forma que yo no me veía capaz de imitar: con una gran calidad vocal, gradación y modulaciones. Mitko (Dimitar) era muy bueno, siempre lo he querido mucho. Decho Taralezhkov hizo unos arreglos muy escuetos, no como solían ser la mayoría de estos arreglos, con grandes orquestas… Consiguió un sonido íntimo, donde te imaginas el entorno… Y te ves allí, junto a los delfines…”.
Dimitar Valchev
FOTO Teatro satírico “Aleko Konstantinov”
El indiscutible éxito “Los delfines” sigue siendo hoy en día una de las creaciones más destacadas de la música popular búlgara y una de las pruebas del extraordinario talento del compositor Dimitar Valchev. Firme defensor de la identidad nacional de la creación musical en Bulgaria, en su libro de memorias “La otra cuerda”, él afirma: “… En aquellos años, una generación de autores nos propusimos dar un toque personal a la canción popular búlgara, infundirle un matiz nacional, nuestra propia alma, para que resultara reconocible, al igual que las canciones populares de muchos otros pueblos… Nunca he estado a favor de la música comercial, sino de aquella que tiende un puente en el gusto del oyente, de lo más básico a lo más elevado… Yo defiendo esto: que lo que creamos, aunque sea con fines de entretenimiento, que tenga su propia atmósfera y su matiz nacional, que tenga su propia ‘personnalité’… Es cierto que un país pequeño no puede abrirse paso en la cultura mundial, pero ¿acaso para mantener nuestra propia dignidad debemos olvidar los pequeños cristales de nuestro potencial espiritual, sepultados por la falta de tradición y de memoria?”.
“Los delfines”: primera participación y primer puesto para Yordanka Hristova y Dimitar Valchev en el “Orfeo de Oro” de 1966. Un magnífico ejemplo de la cultura musical búlgara…
Autor: Tsvetana Toncheva
Traducción: Alena Markova
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