Los hijos de los personajes famosos tienen una infancia distinta por definición. Buen ejemplo de ello son los recuerdos de la hija de Víctor Manuel y Ana Belén, la también actriz Marina San José. A sus 42 años ha intentado sostener su carrera alejada del foco de sus padres. Sin embargo, su infancia y la de su hermano estuvieron marcadas por la fama de sus progenitores.


Ana Belén y su hija Maria San José que hace unos años ejerció de gancho para una broma que le gastaron a la cantante en ‘Inocente, Inocente’
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La prensa no formaba parte de sus vidas
La pareja de cantantes se esforzó porque sus hijos creciesen en un ambiente desahogado, con recursos intelectuales, pero también marcado por la discreción. Durante sus primeros años de vida los protegieron de la fama y la exposición para que formasen sus respectivas personalidades con los pies en la tierra.
Marina San José ha hablado de aquellos años en más de una ocasión. “Para mí eran mis padres, punto. Solo me daba cuenta de que eran distintos cuando íbamos por la calle y todo el mundo los saludaba”, recuerda la actriz, también ex participante de MasterChef Celebrity. Por su parte, su hermano mayor, David, que trabaja como productor musical, siempre ha agradecido que no les obligaran a seguir sus pasos: “En casa la música era libertad, nunca una imposición”.


Una imagen de una acto público en el que Marina San José y su madre, Ana Belén, posan junto a una gran imagen de Víctor Manuel
A diferencia de otros hijos de famosos de su generación, como los de Concha Velasco o los Flores, David y Marina nunca aparecieron en portadas de revistas del corazón. Sus padres llegaron a un acuerdo con los medios de la época para proteger su intimidad hasta que fueran adultos, en un momento en el que no existía legislación específica sobre la protección del menor ni querellas frecuentes por este motivo. “Luché por ello”, reconoció hace un tiempo Ana Belén. “Fui muy intransigente, pero eso no quiere decir que haya criticado que otras personas, actores o artistas en general hicieran lo contrario. Yo hice lo que tenía que hacer”, añadió.
Ambiente bohemio pero educación privada
A pesar de las ideas progresistas del matrimonio de artistas y de que David y Marina San José y de que crecieron rodeados de bohemios, también es cierto que acudieron a los mejores colegios de la capital. Víctor Manuel y Ana Belén tuvieron que recurrir a niñeras y cuidadoras cuando estaban de gira, aunque si estas coincidían fuera del calendario escolar cargaban con los pequeños.


Una de las escasas imágenes que existen de Marina San José junto a sus padres: Víctor Manuel, con un premio Goya en sus manos, y Ana Belén, vestida de gris perla.
“Normalmente acompañaba a mis padres en las giras y los conciertos cuando no tenía colegio”, cuenta Marina, que normaliza su infancia explicando que “para mí ellos han sido lo que cualquier padre es para sus hijos, tus referentes y los que te han educado. No lo veo como algo tan especial porque yo hablo desde dentro”.
La vida adulta de los hermanos San José
La relación de Marina San José con el mundo del espectáculo comenzó de forma progresiva. Antes de consolidarse como actriz, también tuvo contacto con la música participando como corista en algunos conciertos de sus padres. De hecho, durante la primera parte de la gira Una canción me trajo aquí, realizada en 2005, subió al escenario para acompañarlos, aunque lo hizo utilizando el pseudónimo de Xana para evitar que su apellido influyera en el público.


Marina San José en una fotografía reciente
Gtres
No fue hasta unos años más tarde cuando decidió enfocar sus pasos hacia el mundo de la interpretación. Estudió en la prestigiosa escuela Laboratorio William Layton y, entre sus trabajos, destacan series como ‘Amar en tiempos revueltos’ o ‘Gran Reserva’. En cine ha participado en producciones como ‘Saben aquel’. El teatro también ha ocupado un lugar importante en su trayectoria artística. Sobre su vida sentimental poco o nada se sabe. Tiene perros adoptados, vive en un ático en el centro de Madrid y practica yoga.


Ana Belén y su hijo David San José en el estudio de grabación (Instagram)
Por su parte, David San José, de 49 años, mostró desde muy pequeño una gran sensibilidad musical. Con apenas seis años ya tocaba instrumentos como el piano y la guitarra. Aunque en un primer momento comenzó estudios relacionados con la informática y la química, finalmente orientó su vida hacia la música. Ese cambio de rumbo lo llevó a trasladarse a Estados Unidos para formarse en composición musical en el prestigioso Berklee College of Music de Boston, donde desarrolló una sólida carrera como compositor, productor y director musical. En sus primeros años participó en una banda de punk llamada Lascivius, aunque con el tiempo fue centrando su actividad en la composición y en el trabajo como arreglista musical.
En el plano personal, David mantiene una vida familiar estable junto a la publicista Paloma Montón, con quien tiene dos hijos. Gracias a ellos, Ana Belén y Víctor Manuel se han convertido en abuelos y disfrutan de una nueva etapa familiar marcada por los momentos compartidos con sus nietos.
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