Los mensajes de consternación en las redes sociales por la tragedia venezolana han dado paso a una cadena improvisada de ayuda en la que artistas, deportistas e influencers ponen al servicio de los damnificados su mayor patrimonio, millones de seguidores. La respuesta ha sido especialmente rápida entre los venezolanos que viven fuera del país. Con familiares, amigos o parte de su historia personal todavía allí, muchos han transformado Instagram en una oficina de emergencias paralela.
Uno de los primeros en dar un paso más allá del simple mensaje de solidaridad ha sido Ricardo Montaner. El cantante, junto a la fundación familiar The House Project, ha activado una campaña para recaudar fondos destinados a alimentos, agua potable, productos de higiene y ayuda de primera necesidad para las zonas más devastadas. El artista pidió actuar “sin esperar” mientras los equipos de rescate continúan buscando supervivientes entre los escombros.
También Carlos Baute ha convertido sus perfiles en un auténtico centro de coordinación ciudadana. Desde las primeras horas del desastre anunció que sus redes quedaban “a disposición” de cualquier persona que necesitara localizar a un familiar, difundir una desaparición o hacer llegar información urgente. En pocas horas sus historias comenzaron a llenarse de fotografías, teléfonos, direcciones y peticiones de auxilio, una función que muchos venezolanos califican ya como una especie de tablón público de emergencia.
Una estrategia similar ha seguido Danny Ocean. El intérprete de “Me rehúso” abrió los comentarios de sus publicaciones para que los afectados pudieran intercambiar información, pero lanzó además una petición insistente: no contribuir a la desinformación. En una emergencia de estas dimensiones, advertía, un rumor puede resultar casi tan peligroso como el propio terremoto. Su mensaje fue compartido por Lele Pons, que además comenzó a republicar solicitudes de búsqueda y avisos enviados por sus seguidores.
La movilización ha ido ampliándose conforme avanzaban las horas. Shakira aprovechó su enorme alcance internacional para dirigir a sus seguidores hacia organizaciones humanitarias que ya trabajan sobre el terreno, especialmente aquellas centradas en la atención a niños y familias desplazadas.

La joven cantante venezolana Joaquina, una de las voces emergentes del pop latino, mantiene una actividad constante difundiendo recursos de ayuda y organizaciones que canalizan donaciones, mientras que Elena Rose ofreció igualmente sus redes para amplificar cualquier información útil que pudiera llegar a las víctimas.
La solidaridad también ha encontrado un aliado en el fútbol. El cantante Carlos Vives, en colaboración con la Federación Colombiana de Fútbol y la organización humanitaria Global Empowerment Mission (GEM), ha impulsado una gran recogida de alimentos no perecederos, pañales y productos de higiene aprovechando la celebración del partido entre Colombia y Portugal en Miami. La iniciativa convierte la concentración de aficionados en un gran punto de recogida de ayuda humanitaria para Venezuela.
A estas iniciativas se han sumado otras personalidades internacionales. Catherine Fulop, nacida en Caracas y residente desde hace décadas en Argentina, ha difundido campañas de recaudación impulsadas por organizaciones venezolanas. También Antonela Roccuzzo compartió enlaces para donar y pidió apoyo para las familias afectadas. Su campaña supera ya los tres millones de dólares.
En una emergencia donde las comunicaciones han quedado seriamente dañadas, cada historia compartida, teléfono difundido o enlace de donación puede convertirse en una herramienta de rescate. Mientras, las cifras de víctimas continúan aumentando y los equipos de emergencia siguen buscando supervivientes.
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