El problema del culto a las celebridades

Filipinas siempre ha amado a sus celebridades. No hay nada inusual en eso. Cada país tiene estrellas de cine, músicos y atletas que inspiran seguidores devotos. Lo que distingue a Filipinas es la facilidad con la que la admiración se convierte en hostilidad cuando se cuestiona a esas celebridades.

Una reseña de una película de tres estrellas puede provocar días de acoso en línea. La transferencia de un actor a otra cadena de televisión puede reavivar las rivalidades tribales entre las comunidades de fans. Una celebridad que inicia una relación en la vida real en lugar de mantener un equipo amoroso popular puede encontrarse no solo a sí misma sino también a su pareja sujetos a un abuso implacable. Estos episodios se han vuelto tan comunes que muchas personas los descartan como simplemente parte del fandom.

Lo que nos dice la psicología

La psicología ofrece una explicación. En 1956, los sociólogos Donald Horton y Richard Wohl introdujeron el concepto de relación parasocial: los vínculos emocionales unilaterales que las personas desarrollan con figuras públicas. La mayoría de estos archivos adjuntos son inofensivos. Permiten al público admirar a los artistas y sentirse conectado con las personalidades que encuentra a través de la televisión y las redes sociales. Los problemas surgen cuando esos apegos se vuelven tan significativos emocionalmente que las críticas a una celebridad parecen personales.